Notas

Todo lo que tenés que saber antes de sacar un crédito UVA

Tener una casa propia es uno de los sueños más comunes entre los jóvenes profesionales de hoy, y también es común que tengan que recurrir a algún tipo de crédito para poder alcanzarlo. Cómo comprarse una casa es una decisión importante, antes de tomarla es fundamental conocer todos los medios de financiamiento disponibles. Uno de los métodos que el gobierno ha impulsado para reactivar el mercado inmobiliario son los créditos UVA. Si estás pensando en sacar uno, es importante que sepas cómo funciona, cuál es el costo financiero total y cuáles son las variables de ajuste para evitar sorpresas camino a tu objetivo.

¿Qué significa UVA?

La “UVA” es la Unidad de Valor Adquisitivo informado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Es un índice basado en el valor de construcción promedio de un metro cuadrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Salta y la zona del Litoral. Entonces, esto quiere decir que si la inflación produce un aumento en el costo de la construcción, también aumentará el valor de la UVA.

¿Qué es un crédito UVA? y ¿En qué se diferencia de un crédito tradicional?

Se trata de un préstamo hipotecario en pesos que se actualiza según el valor del UVA. La diferencia con los créditos tradicionales, es que el UVA tiene una tasa variable que se ajusta de acuerdo a la inflación.

Este tipo de préstamo a tasa variable se presenta como una alternativa de acceso al financiamiento, ya que en un país en el que la inestabilidad económica hace que las tasas fijas sean difíciles de establecer, éstas son prácticamente inalcanzables para la mayoría.

¿Qué tener en cuenta antes de sacar un crédito UVA?

Como cualquier método de financiamiento hay pros y contras que son clave conocer para tomar la mejor decisión. Algunos puntos a tener en cuenta antes de firmar el contrato son los siguientes.

¿Quiénes pueden obtener un crédito UVA?

Una de las principales ventajas de los créditos UVA es que son accesibles para quienes tienen ingresos medios. Esto significa que gran parte de la población que antes no podía acceder a un crédito, ahora sí puede hacerlo, con una cuota mensual similar a un alquiler. Sin embargo, todavía hay otras restricciones como la edad y la condición laboral.

Por ejemplo, es importante considerar que a los 65 años ya se debe tener cancelado el préstamo. Esta es una buena noticia para los más jóvenes, quienes pueden acceder a plazos de pago de entre 20 y 30 años pero no tanto para los más grandes.

Además, otro aspecto no tan positivo, es que los bancos apuntan a ofrecer estos préstamos a través de las cuentas sueldo. Quienes sean autónomos o monotributistas no podrán acceder a los créditos UVA.

¿Cómo se ajusta la cuota?

El crédito UVA es una buena opción siempre y cuando tu salario se ajuste de acuerdo a la inflación, ya que el monto a pagar mes a mes se actualiza de la misma manera.

De todas formas, sabemos que la mayoría de las veces nuestro salario no tiene la misma velocidad de ajuste que la inflación. Entonces, el consejo sería que aún confiando en que podemos mantenernos más o menos actualizados, debemos sacar una cuota cómoda. Por ejemplo, si tenemos una capacidad de ahorro de 15.000 pesos, lo ideal es que nuestra cuota mensual no sea de 15.000, sino dejar un margen como precaución.

Si tomando los recaudos necesarios nuestro salario no acompaña y el margen tampoco nos es suficiente, afortunadamente este tipo de créditos cuenta con una especie de salida de emergencia. Cuando la inflación supera el 10% del salario, el banco puede extender el plazo. Esto quiere decir que estaremos más tiempo endeudados, pero la cuota mensual se nos reduce.